Consejos a Tener en Cuenta
Lunes, 14 Julio 
Evalúa el costo de las viviendas desde todos los ángulos. El costo de las viviendas es una de las partes más sencillas –y a la vez más complejas- del rompecabezas que constituye una mudanza.
Fácil, porque las comparaciones acerca de los precios de vivienda abundan en Internet, en los diarios locales y por medio de los agentes de bienes raíces. Complejo, porque, para encontrar una casa que se pueda comparar con otra, se deberán considerar varios factores, además del tamaño del terreno o de la cantidad de habitaciones.
Para averiguar cuánto costaría una casa como la tuya en un nuevo lugar, pregunta a tus contactos personales y a los agentes de bienes raíces (o a ambos, a cuantas más personas les preguntes, mejor) acerca de los distritos escolares, los parques y lugares de recreación locales, el porcentaje de delitos, la cercanía de las tiendas, servicios y lugares de culto, además de las edades, el nivel educativo y la ocupación de los vecinos de la zona.
Averigua si existen costos “ocultos” para los propietarios, tales como costos de recreación, o por recolección de basura y servicios comunitarios.
Por último, analiza los costos de los seguros para el hogar y de las hipotecas, ya que ambos tienden a variar entre una región y otra.
Intenta conseguir las facturas de los servicios de todo el año de la casa que quieras comprar.
Hay personas que abonan un monto importante en concepto de televisión por cable, otras confían en las antenas satelitales y hay otras que todavía viven tan lejos, en medio del campo, que pagan tarifas de larga distancia para navegar por Internet y tienen sus propias bombas de agua y tanques sépticos, ya que no disfrutan del servicio de agua comunitario.
Si te mudas a una zona en la que anochece temprano, hay muchas piscinas o hace mucho calor todo el verano, es posible que las facturas por los servicios sean de montos elevados.
