Qué embalar
Jueves, 25 Septiembre 
En una mudanza, forzosamente, se consigue uno con pequeñas maravillas, acertijos incomprensibles, absurdos impensables y sorpresas únicas… porque uno no se sabía capaz de poseer, no se sabía poseedor o no se acordaba que alguna vez poseyó el objeto que se haya tropezado en la revuelta de closets, gavetas, alacenas, estantes y anaqueles.
Leí una vez sobre una teoría de poner 3 bolsas, cajas o recipientes para poner en uno “cosas que conservo”, en la de al lado “cosas que no quiero” y en la última “cosas que no sé si conservar o descartar”. Sé, por la más cruda de las experiencias (la mía propia), que uno es un empedernido de los romanticismos y los recuerdos y se AFERRA a objetos PERFECTAMETE INUTILES en nuestras vidas actuales y bullentes.
